Suave, húmedo y con aroma a canela… ¡el antojo perfecto sin culpa que se derrite en cada bocado! 

• 2 manzanas grandes 
• 100 ml agua 
• 1 cucharadita canela en polvo 
• 2 huevos 
• 3 cucharadas miel o endulzante 
• ½ taza avena molida o almendra molida 
• 1 cucharadita polvo de hornear 
• 1 cucharadita vainilla 
• 1 pizca sal 
Pela y corta las manzanas.
Cocina con el agua y la canela por 5–7 minutos hasta que estén suaves.
Tritura las manzanas hasta obtener un puré suave.
Bate los huevos con la miel y la vainilla hasta integrar.
Agrega el puré de manzana, avena molida, polvo de hornear y sal.
Mezcla hasta obtener una masa homogénea.
Vierte la mezcla en un molde engrasado.
Hornea a 180°C por 30–35 minutos hasta que esté firme y dorado.
Deja enfriar antes de desmoldar.
Opcional: decora con canela o rodajas de manzana.
Agrega un poco de plátano triturado o yogur para una textura más húmeda tipo pastel premium 
