Dulce, suave y con textura que se derrite… ¡solo 3 ingredientes y listo para conquistar! 

• 1 lata leche condensada (395 g) 
• 3 huevos 
• 1 taza harina de trigo 
Bate los huevos hasta que estén espumosos.
Incorpora la leche condensada y mezcla bien.
Añade la harina poco a poco hasta obtener una mezcla homogénea.
Vierte en un molde previamente engrasado.
Lleva a 180°C por 30–35 minutos hasta que esté dorado y firme.
Deja reposar antes de cortar para mejor textura.
Agrega ralladura de limón o vainilla… ¡lo elevas a nivel pastelería en segundos! 
