PARTE 2: EL PRIMER MOVIMIENTO

PARTE 2: EL PRIMER MOVIMIENTO


A la mañana siguiente decidí averiguar quién era Valeria.

No contraté a un detective.

No seguí a nadie.

Comencé por lo más simple.

Las redes sociales.

Después de unos minutos encontré un perfil profesional.

Valeria Ortega.

Veintiséis años.

Arquitecta.

Sin fotografías con Daniel.

Sin publicaciones románticas.

Nada.

Solo proyectos de remodelación, planos y diseños de interiores.

Fruncí el ceño.

Aquello hacía que todo fuera aún más extraño.

Esa misma tarde, cuando estaba a punto de cerrar la computadora, sonó el timbre de mi casa.

Abrí la puerta.

Y me quedé inmóvil.

Frente a mí estaba la misma joven de vestido blanco que había visto entrar en mi casa aquella noche.

Me miró con evidente nerviosismo.

Apretaba una carpeta contra el pecho.

Lo primero que dijo fue:

—¿Tú eres Clara?

Esperé en silencio.

Entonces bajó la mirada y añadió con la voz quebrada:

—Necesito hablar contigo… porque Daniel no te ha contado la verdad sobre mí.