PARTE 2: EL INFORME MÉDICO QUE DESMONTÓ TODAS LAS MENTIRAS

PARTE 2: EL INFORME MÉDICO QUE DESMONTÓ TODAS LAS MENTIRAS

—También procesamos una muestra obtenida del señor Damon Vexley utilizando el historial biológico autorizado durante su anterior tratamiento quirúrgico.

Abrí lentamente los ojos.

Aquella muestra existía.

Tres años atrás me habían operado de urgencia.

Había firmado todos los consentimientos sin leerlos.

El médico levantó la vista.

—Probabilidad de paternidad…

La habitación quedó completamente inmóvil.

—Noventa y nueve coma noventa y nueve por ciento.

Miré a los dos pequeños que seguían dormidos sobre mis brazos.

Eran mis hijos.

No había ninguna duda.

Durante varios segundos fui incapaz de hablar.

Solo podía observar aquellos rostros diminutos.

La misma forma de la nariz.

El mismo pequeño pliegue en el mentón que todos los hombres de mi familia tenían desde hacía generaciones.

¿Cómo no lo había visto?

Volví la mirada hacia Sylvie.

—¿Por qué no me lo dijiste?

Las lágrimas aparecieron por primera vez en sus ojos.

—Porque el día que descubrí que estaba embarazada…

Su voz se quebró.

—Ya habías firmado la demanda de divorcio.

Recordé perfectamente aquella semana.

Había sido el peor momento de nuestra vida.

Reuniones interminables.

Demandas empresariales.

Acusaciones.

Orgullo.

Ninguno quiso escuchar al otro.

Ella continuó.

—Intenté llamarte.

—Tres veces.

—Nunca contestaste.
Bajé lentamente la cabeza.

Recordé aquellas llamadas perdidas.

Había supuesto que eran otro intento de discutir.

Nunca devolví ninguna.

El silencio fue interrumpido por Marcus, mi abogado, que acababa de entrar apresuradamente.

—Damon.

Me entregó una carpeta azul.

—Descubrimos por qué Nathan presentó esa solicitud.

Abrí el expediente.

Lo primero que apareció fue un contrato de seguros.

Después documentos societarios.

Finalmente un correo electrónico.

Marcus habló con gravedad.

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