# PARTE 2 — EL SECRETO DETRÁS DE LA MÁSCARA – News1

# PARTE 2 — EL SECRETO DETRÁS DE LA MÁSCARA – News1

Clara se quedó paralizada.

—¿Qué… es eso?

Don Baste la miró.

—La razón por la que el mundo cree que me conoce.

Lentamente…

Muy lentamente…

Bajó la cremallera.

Clara retrocedió.

Se cubrió la boca con la mano.

Porque la persona que estaba frente a ella no era el hombre al que todos llamaban el “Multimillonario Cerdo”.

Las cicatrices falsas.

El peso artificial.

Toda la apariencia que había llevado durante años…

Todo era un disfraz.

Y debajo de él había un hombre que Clara solo había visto en sus sueños.

Un hombre alto y apuesto, con un rostro digno de aparecer en las portadas de las revistas.

El mismo hombre que había desaparecido de la vida pública años atrás.

El heredero multimillonario que todo el mundo creía muerto.

Clara no podía respirar.

—¿Quién… eres?

Él la miró con lágrimas en los ojos.

—Mi verdadero nombre es Sebastian Montemayor.

Hubo una pausa.

—Y durante diez años me escondí del mundo porque necesitaba saber si alguien podía amarme sin conocer mi rostro.

Clara lo miró conmocionada.

De repente, todo tenía sentido.

Los rumores.

La silla de ruedas.

La crueldad.

La prueba.

Todo había sido una máscara cuidadosamente creada.

Y ahora, frente a ella, estaba el hombre que había detrás de ella.

Pero antes de que Clara pudiera decir algo, Sebastian susurró:

—Hay un secreto más que necesitas conocer…

Su expresión cambió.

Y esta vez, Clara vio miedo verdadero.

—Tu padre no perdió simplemente 50 millones de pesos por el juego.

—Estuvo involucrado en la razón por la que tuve que desaparecer.

La sonrisa de Clara desapareció.

—¿De qué estás hablando?

Sebastian miró hacia el armario cerrado con llave que estaba en la esquina de la habitación.

—La noche en que tu padre te vendió a mí…

—No estaba intentando salvarse.

—Estaba intentando ocultar lo que le hizo a mi familia.

Y Clara se dio cuenta de que su matrimonio nunca había sido un accidente.

Había formado parte de un secreto que llevaba años enterrado.