4 agentes de investigación entraron acompañados por funcionarios de la Fiscalía.
El abogado Esteban venía detrás de ellos.
La expresión de Ernesto se descompuso.
—Esto es un evento privado.
Uno de los agentes se identificó y le informó que existía una orden relacionada con investigaciones por fraude, operaciones financieras ilícitas y otros delitos patrimoniales.
A Beatriz y Mauricio también se les notificó que debían comparecer por las denuncias de violencia y amenazas presentadas por Lucía.
El caos fue inmediato.
—¡Todo lo hizo Ernesto! —gritó Beatriz—. ¡Yo no sé nada de sus negocios!
Mauricio se volvió contra ella.
—¡Mamá, cállate!
—¡Tú preparaste los contratos!
—¡Porque ustedes me obligaron a salvar la empresa!
En menos de 2 minutos, aquella “familia ejemplar” comenzó a destruirse sola frente a todos.
Yo los observaba sin satisfacción.
Solo sentía cansancio.
Mauricio corrió hacia mí.
—Daniela, dime que tú no hiciste esto.
—Yo te di varias oportunidades.
—¿Oportunidades de qué?
—De ser la persona que fingías ser.
Sacudí la cabeza.
—Pero aquella noche te vi sentado fumando mientras tu madre golpeaba a Lucía.
Su rostro se congeló.
—¿Estabas ahí?
—Sí.
—Entonces todo este tiempo…
—Todo este tiempo sabía quién eras.
Su expresión pasó del miedo a la furia.
—¡Maldita sea! ¡Me tendiste una trampa!
—No, Mauricio. Tú preparaste la trampa cuando decidiste casarte conmigo para usar mis bienes. Yo solo dejé que caminaras hasta ella.
—¡El contrato! —gritó de pronto—. ¡Ya firmaste! ¡Tu empresa está vinculada a la nuestra!
Por primera vez sonreí.
—Deberías haber leído la versión final.
Esteban dejó una copia sobre la mesa.
—El convenio no transfiere el control de la empresa de Daniela —explicó—. Y cualquier garantía dependía de que Grupo Alcázar hubiera revelado correctamente sus pasivos y litigios.
Mauricio comenzó a hojear desesperadamente.
—Eso no estaba…
—Sí estaba —respondí—. Página 18.
Encontró la cláusula.
Su cara se volvió ceniza.
Habían declarado por escrito que no existían créditos ocultos, garantías duplicadas ni investigaciones relevantes.
Las pruebas demostraban lo contrario.
El convenio que pretendían utilizar para absorber mi patrimonio se había convertido en otra evidencia de su intento de engaño.
—No puedes hacerme esto —murmuró Mauricio.