Ella simplemente encendió la luz.
Porque ninguna casa merece seguir en pie si para sostener sus paredes necesita mujeres arrodilladas, asustadas y en silencio.
Y ninguna mujer debería entregar su libertad para demostrar cuánto ama a alguien.
Ella simplemente encendió la luz.
Porque ninguna casa merece seguir en pie si para sostener sus paredes necesita mujeres arrodilladas, asustadas y en silencio.
Y ninguna mujer debería entregar su libertad para demostrar cuánto ama a alguien.