Hoy despertamos y nos miramos como lo hemos hecho toda la vida: como si fuéramos un solo reflejo

Hoy despertamos y nos miramos como lo hemos hecho toda la vida: como si fuéramos un solo reflejo

Hoy despertamos y nos miramos como lo hemos hecho toda la vida: como si fuéramos un solo reflejo, pero en cuatro corazones.

95 años… y aquí seguimos. Juntos. Sonriendo.

Nacimos con cuatro latidos pequeños bajo el mismo techo, con las mismas canciones y las mismas oraciones susurradas sobre nuestras cunas. De niños, la gente se detenía a mirarnos: cuatro vidas creciendo al mismo tiempo, aprendiendo a compartirlo todo… desde el último pedazo de pan hasta los días más difíciles.

La vida no siempre fue fácil. Hemos perdido a personas que amábamos, hemos pasado por épocas duras, y hemos visto cómo el mundo cambiaba una y otra vez. Hubo días de escasez, días de miedo, días en los que la salud se sentía frágil. Pero incluso entonces, teníamos algo que vale oro: nos teníamos el uno al otro..ve la continuación en la página siguiente
Y ahora, tenemos 95.

Arrugas donde se quedó la risa. Cabello blanco que cuenta historias. Manos que trabajaron, cuidaron y sostuvieron. Ojos que han visto demasiado… y aun así eligen la bondad.