Conclusión
El bicarbonato de sodio es un producto muy versátil que tiene aplicaciones ampliamente conocidas en el hogar. En cuanto al cuidado de la piel, su popularidad ha dado lugar a numerosos remedios caseros, pero muchas de las afirmaciones que circulan en internet no cuentan con suficiente respaldo científico.
Antes de incorporar cualquier ingrediente a una rutina facial, conviene informarse en fuentes confiables y tener en cuenta las características de cada tipo de piel. Si existen dudas o problemas cutáneos persistentes, la mejor opción es buscar la orientación de un profesional de la salud.