PARTE 2: LA FOTO QUE LOS HUNDIÓ

PARTE 2: LA FOTO QUE LOS HUNDIÓ

Óscar colgó y abandonó el departamento.

Daniela esperó hasta escuchar el ascensor.

Entonces recibió un mensaje de Mariana:

“Estoy en la cafetería de enfrente. Tu padre me dijo que subiera sola. ¿Qué está pasando?”

Daniela respondió:

“Quédate ahí.”


Lo que ocurrió después destruyó el plan en cuestión de horas.

Las grabaciones mostraban a Leticia colocando la pulsera.

El segundo video mostraba a Óscar comprobando que continuaba allí.

Y las fotografías de Daniela documentaban la escena antes de que Mariana regresara.

Cuando las autoridades investigaron el robo, encontraron además contradicciones en las versiones de Óscar y Leticia.

Pero la prueba que terminó de cambiarlo todo apareció en un lugar inesperado.

Una fotografía tomada durante una fiesta semanas antes.

En ella, Leticia aparecía reflejada en un espejo mientras hablaba con un hombre.

Era Óscar.

Sobre la mesa, junto a ellos, había documentación relacionada con uno de los locales afectados.

Mariana reconoció inmediatamente los papeles.

—Esos documentos salieron de mi oficina —susurró.

Daniela la miró.

—¿Papá podía conseguirlos?

Mariana negó lentamente.

—No.

Entonces entendió.

—Pero Leticia sí tenía una copia de mis llaves.


La investigación posterior permitió reconstruir conexiones entre el robo, la información interna y el intento de señalar a Mariana.

Daniela entregó todo lo que había guardado y dejó que las autoridades determinaran las responsabilidades.

Óscar intentó culpar a Leticia.

Leticia afirmó que Óscar había organizado todo.

El pacto que parecía tan sólido cuando creían tener a Mariana atrapada desapareció en cuanto tuvieron que responder por separado.

Mariana nunca fue detenida.

La pulsera tampoco se convirtió en la prueba contra ella que habían esperado.

Se convirtió en evidencia del montaje.


Esa noche, madre e hija regresaron juntas al departamento después de que fue seguro hacerlo.

Mariana se sentó en el sofá.